Ready Player One
Geek Stuff
27 Ago 2018

Hay un sinfín de opiniones encontradas sobre la obra de Ernest Cline y su adaptación a la gran pantalla; sin embargo, al final fue el toque mágico de Steven Spielberg el que logró crear una cinta que cumple con varios cometidos: ser un homenaje a la cultura pop, adaptar una obra plagada de referencias sin verse sobresaturada y presentarnos una historia entretenida con, créanme, un resultado mucho mejor de lo esperado.

Si leyeron el libro en el cual está basada esta cinta sabrán que era un proyecto sumamente ambicioso y es que Ernest Cline se encarga de crear un universo donde prácticamente en cada esquina podemos encontrar una referencia a algún personaje de la cultura pop: videojuegos clásicos o canciones ochenteras, para muchos esto último factor que hacen que el libro sea algo difícil de digerir (no para mí, al contrario, je, je) y es que Cline se enfoca tanto en estos detalles que la trama pareciera pasar a un segundo plano; afortunadamente Steven Spielberg (dato curioso: tiene nombre con iniciales repetidas como Wade Watts, Peter Parker o Stephen Strange) es un director que sabe contar grandes historias.

Ready Player One nos presenta un futuro desolador donde la sobrepoblación ha afectado drásticamente al planeta, pero hay una válvula de escape: el OASIS, un simulador de realidad virtual al que los seres humanos se conectan diariamente para alejarse de su vida diaria y en el que se puede ser lo que uno quiera.

La premisa es la siguiente: el creador de OASIS, James Halliday (interpretado por el actor Mark Rylance), al morir lanza un concurso abierto a toda la población, en el cual se tienen que encontrar tres llaves, para ello hay que descifrar y pasar una serie de complicadas pruebas basadas en referencias de la cultura pop; al final el que logre terminar dichos “exámenes” se convertirá en el dueño absoluto de OASIS; en este punto entra el protagonista de esta historia: Wade Watts, un adolescente obsesionado con el reto de Halliday, al punto en que ha estudiado cada aspecto de su vida y esto le ayuda a conseguir la primera llave, lo que lo convierte automáticamente en el centro de atención del mundo entero, obteniendo aliados y poderosos enemigos; aquí comienza la aventura en la búsqueda de las llaves restantes.

Hay, digamos, una brecha que separa el Ready Player One de Cline al de Spielberg y es que evidentemente el director gozó de mucha libertad creativa para desarrollar una historia que, sin lugar a dudas es más digerible y divertida, que la plaga de referencias geek se presentan como parte de la ambientación y no como un glosario de la cultura pop que tenemos que entender y conocer para no perdernos en la historia, tal como sucede en el libro.

En el OASIS de Spielberg conviven avatares sacados de los sueños más extraños de los gamers y los fanáticos de la cultura pop, pero estos son como “ruido de fondo” que acompaña a una historia emocionante (también es entretenido “jugar” a ver cuántas de esas referencias podemos identificar, aquí algunos videos donde han intentado encontrar todas:

 

 

 

Los retos planteados por Halliday en el libro y en la cinta son totalmente distintos, el desarrollo de los personajes y de la historia por sí mismos también cambian radicalmente; sin embargo, esto no es necesariamente algo negativo, al contrario, ese margen del que dispuso Spielberg fue una jugada inteligente que hace que prácticamente cualquier persona pueda disfrutar de la cinta sin necesidad de ser un experto de la cultura pop; son justamente este tipo de diferencias que hacen que la cinta sea un gran acierto y una de las películas imprescindibles de la temporada.

La primera vez que vi la película sí me molestó un poco no ver varias de las tramas del libro, como cuando Parzival obtiene la “vida extra” representada con una moneda, en la narración textual la consigue superando el high score de Halliday en una maquinita de Pac-Man; a su vez el juego de Zork donde se hace de la segunda llave; en particular lo que más extrañé fue cuando el protagonista entra a los portales y se convierte en el personaje de alguna película “flicksync”, Wargames es una de mis películas favoritas así que ahí kudos a Cline por usarla como referencia; reconozco que no soy fan realmente de la película de Monty Python, pero en general es una gran idea que no dudo y alguien la esté pensando para VR…

Hace unos días salió el Blu-ray de la película, lo tuve que comprar y me regalaron una playera:

En general la adaptación a la película me gustó, entendiendo las limitantes del universo que creó Cline en el libro, que ya lo escuché en Audible como 3 veces. 🙂

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